Usar bloqueador todos los días es uno de los hábitos más importantes para mantener una piel sana, luminosa y protegida. Sin embargo, muchas personas – incluso las más constantes con su rutina– cometen pequeños errores que reducen su efectividad sin darse cuenta, como aplicar poca cantidad, no reaplicar o usarlo solo cuando hay sol.
El bloqueador solar no solo previene quemaduras, también ayuda a evitar manchas, envejecimiento prematuro, sensibilidad y daño celular acumulado. Por eso, aprender cómo usar correctamente el bloqueador marca una gran diferencia en la salud y apariencia de tu piel a largo plazo.
A lo largo de este artículo, te contamos cuáles son los errores más comunes al usar protector solar y cómo corregirlos fácilmente, para que tu rutina realmente te proteja y acompañe tu autocuidado diario.
Los 6 errores más comunes al usar bloqueador solar
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Usar menos cantidad de la necesaria
Uno de los errores más comunes es aplicar muy poco producto. Cuando usas menos cantidad, la protección real no corresponde al FPS que indica el envase, lo que deja tu piel más expuesta al daño solar.
Para el rostro y cuello, se recomienda aplicar aproximadamente la cantidad equivalente a dos dedos de producto. En el cuerpo, la referencia general es una cantidad similar a un pequeño shot para cubrir todas las zonas expuestas.
Aplicar la cantidad correcta permite que el protector cubra toda la piel de forma uniforme y brinde la protección real que promete.
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No reaplicar durante el día
El protector solar no dura todo el día intacto sobre la piel. El sudor, el roce con la ropa, el sebo natural de la piel y el simple paso de las horas hacen que su efectividad disminuya.
Lo ideal es reaplicar cada 2 a 3 horas, especialmente si estás al aire libre, haciendo actividad física o expuesta directamente al sol. Si usas maquillaje, puedes optar por formatos prácticos como sticks, cushions, sprays o polvos para facilitar la reaplicación sin arruinar tu look.
La constancia en la reaplicación es tan importante como la cantidad que aplicas al inicio.
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Pensar que solo se necesita cuando hay sol
Muchas personas creen que el protector solar solo es necesario en días soleados o en la playa. Sin embargo, los rayos UV atraviesan las nubes y también las ventanas, por lo que la exposición ocurre incluso cuando está nublado o cuando trabajas cerca de una ventana, incluso en interiores.
Usar bloqueador todos los días ayuda a prevenir el daño acumulativo que con el tiempo se traduce en manchas, líneas de expresión y pérdida de firmeza.
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Olvidar zonas clave del rostro y cuerpo
Es muy común aplicar bloqueador solar solo en el centro del rostro y olvidar zonas igual de expuestas como el cuello, las orejas, los párpados, el contorno de los labios, las manos y el empeine de los pies cuando estás en sandalias.
Estas áreas suelen mostrar signos de envejecimiento y manchas antes que otras precisamente por la falta de protección constante.
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No elegir el bloqueador adecuado para tu tipo de piel
No todos los protectores solares funcionan igual en todas las pieles. Elegir una textura inadecuada puede generar incomodidad, exceso de brillo, sensación pesada o incluso brotes.
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Las pieles grasas o mixtas suelen sentirse mejor con texturas en gel, fluidos ligeros u oil-free. Como el Green Tea Fresh Sunscreen o el Protector solar Antibrillo Toque Seco.
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Las pieles secas agradecen fórmulas más cremosas e hidratantes, como el Relief Sun Rice Probiotics o el Dive In Watery Moisture Sun Cream.
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Las pieles sensibles pueden beneficiarse de filtros minerales y fórmulas sin fragancia. Como la Centella Sun Cream o el Cica Calming Sun Serum.
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Las pieles con tendencia acneica deben priorizar productos no comedogénicos. Como el Oil Control Mattifying Sun Stick o el Madagascar Centella Tea-Trica Soothing Sun Milk.
Elegir un bloqueador que se adapte a tu piel hará que seas más constante con su uso.
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Confiar solo en el maquillaje con SPF
Aunque algunas bases, polvos o cushions contienen SPF, la cantidad que normalmente aplicamos de maquillaje no es suficiente para alcanzar una protección real frente al sol.
El maquillaje con SPF puede servir como complemento, pero nunca debe reemplazar al protector solar como paso principal de la rutina.
Cómo aplicar correctamente el protector solar paso a paso
Aplicar correctamente el bloqueador solar no es solo un paso más de la rutina, sino la clave para que realmente proteja tu piel. Usar la cantidad correcta, respetar los tiempos y reaplicar adecuadamente marca una gran diferencia en su eficacia.
A continuación, te explicamos cómo aplicarlo paso a paso para que aproveches al máximo sus beneficios.
☀️ Paso 1: Aplica el bloqueador sobre piel limpia e hidratada
El protector solar debe aplicarse como el último paso de tu rutina de skincare, después de la limpieza, el sérum y el hidratante. La piel debe estar limpia y bien hidratada para que el producto se distribuya de manera uniforme y se absorba correctamente.
☀️ Paso 2: Usa la cantidad adecuada
Para que el FPS indicado en el envase sea realmente efectivo, es fundamental aplicar suficiente cantidad de producto.
Recordatorio rapido:
- Rostro y cuello (Regla de los dos dedos)
- Cuerpo (Un pequeño shot)
☀️ Paso 3: Distribuye el producto sin arrastrar
Coloca el bloqueador en pequeños puntos sobre el rostro y distribúyelo suavemente con movimientos ligeros, evitando frotar con fuerza. La idea es crear una capa uniforme que cubra toda la superficie de la piel sin desplazar el producto.
Este método ayuda a evitar zonas mal cubiertas y mejora la adherencia del protector.
☀️ Paso 4: Espera antes de exponerte al sol o maquillarte
Lo ideal es aplicar el bloqueador entre 15 y 20 minutos antes de la exposición solar o antes de aplicar maquillaje. Este tiempo permite que el producto se asiente correctamente sobre la piel y forme la película protectora necesaria.
Si te maquillas inmediatamente, puedes alterar la distribución del bloqueador solar.
☀️ Paso 5: Reaplica correctamente durante el día
La protección solar no dura todo el día intacta. Para mantener una protección efectiva, es necesario reaplicar cada 2 a 3 horas, especialmente si sudas, te expones directamente al sol o te limpias el rostro.
Para facilitar la reaplicación, existen formatos prácticos como sticks, sprays, cushions o polvos con SPF, ideales para retoques rápidos incluso sobre maquillaje.
¡Y recuerda!
Cuidar tu piel no se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo de forma constante y consciente. Pequeños hábitos como aplicar la cantidad correcta de protector solar, reaplicar durante el día y elegir una fórmula adecuada para tu tipo de piel pueden marcar una gran diferencia en cómo se ve y se siente tu piel con el paso del tiempo.
Si estás buscando un protector solar que se adapte a tu piel, a tu rutina y a tu estilo de vida, en Beauty Addicts encontrarás opciones para diferentes necesidades, siempre con asesoría y productos originales 💛
